La inteligencia artificial puede ayudar a detectar incidencias en las granjas antes de que afecten a los animales

El proyecto CONTROLBEEF ha evaluado el potencial de un sistema de videovigilancia basado en inteligencia artificial para monitorizar el comportamiento de los terneros de engorde, detectar incidencias en las explotaciones y contribuir a una ganadería más eficiente, transparente y orientada al bienestar animal.

La digitalización de las explotaciones ganaderas ofrece nuevas herramientas para mejorar la gestión diaria y facilitar la toma de decisiones. Con este objetivo, el proyecto CONTROLBEEF ha trabajado en la implantación y evaluación de un sistema de videovigilancia desarrollado por la empresa Deepfarm, capaz de monitorizar de forma continua el comportamiento de los terneros en granjas de ganado vacuno de engorde.

La tecnología se basa en visión por computador e inteligencia artificial para registrar automáticamente datos sobre la actividad de los animales, como si están de pie, tumbados o comiendo, así como su distribución dentro del corral. A partir de esta información, el sistema genera alertas cuando detecta patrones de comportamiento anómalos que podrían estar relacionados con incidencias de manejo, bienestar o alimentación.

El proyecto surgió de la necesidad expresada por el propio sector del vacuno de carne de disponer de herramientas digitales que ayuden a controlar mejor las explotaciones y permitan actuar con rapidez ante problemas que pueden afectar tanto a los animales como a la rentabilidad de las granjas.

Los resultados muestran que el sistema es capaz de detectar alteraciones asociadas a restricciones alimentarias moderadas, tanto de agua como de pienso. Sin embargo, las alertas generadas por los algoritmos actuales suelen aparecer varias horas después de que se haya producido la incidencia, lo que limita su utilidad para intervenir en tiempo real. El análisis detallado de los datos recogidos ha permitido identificar oportunidades de mejora. En el caso de las restricciones de pienso, el porcentaje de animales comiendo se perfila como uno de los indicadores más prometedores para detectar la incidencia de forma más precoz. Otras variables, como el índice de estrés o el porcentaje de animales de pie, también reflejan alteraciones del comportamiento, pero suelen hacerlo con mayor retraso.

Estos resultados indican que todavía existe margen para perfeccionar los algoritmos de alerta, ajustando sus umbrales e incorporando nuevas combinaciones de factores como la duración de la incidencia, el momento del día o la época del año. El proyecto también apunta a la necesidad de seguir validando estos patrones en nuevas situaciones experimentales antes de definir sistemas de alerta definitivos.

Del confort animal a una mejor toma de decisiones

CONTROLBEEF también ha explorado el uso de estas herramientas para abordar aspectos relacionados con el confort y la limpieza de los animales. El análisis de datos procedentes de un estudio complementario mostró que el tipo de cama utilizada en los corrales influye en el nivel de suciedad de los terneros y en el tiempo que pasan tumbados, uno de los principales indicadores de confort. Estos resultados abren la puerta al desarrollo de futuras alertas relacionadas con la necesidad de limpiar los corrales o mejorar las condiciones de confort de los animales.

Las conclusiones del proyecto también refuerzan una idea clave: la inteligencia artificial no sustituye al ganadero ni al veterinario, sino que actúa como una herramienta complementaria que proporciona más información para tomar decisiones con mayor rapidez y conocimiento de causa.

Transparencia y diálogo con la sociedad

Más allá del ámbito productivo, el proyecto ha querido analizar cómo estas tecnologías pueden contribuir a mejorar la relación entre el sector ganadero y la sociedad. Para ello, se elaboró un vídeo divulgativo sobre la monitorización digital de los terneros y se llevó a cabo una primera encuesta de percepción entre consumidores.

Los resultados indican que la iniciativa es percibida como una herramienta con potencial para mejorar la transparencia y reforzar la confianza en el sector, especialmente por el compromiso que demuestra con el bienestar animal. El estudio pone de manifiesto que la sociedad valora positivamente los esfuerzos de transparencia, pero también reclama una comunicación más clara sobre los objetivos de la tecnología, los indicadores de bienestar que se monitorizan y los beneficios reales que puede aportar tanto a los animales como a los profesionales del sector.

En conjunto, CONTROLBEEF confirma que la videovigilancia inteligente aplicada a la ganadería tiene potencial para convertirse en una herramienta de apoyo útil para el seguimiento del bienestar animal y la gestión de las explotaciones. El principal reto de futuro es transformar el gran volumen de datos generados por las cámaras en alertas cada vez más rápidas, precisas y útiles para el día a día de los ganaderos.


Actuación del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 cofinanciada por:

PUBLICADO EL

8 de septiembre de 2026

Personal relacionado

  • Llonch Fernández, Lourdes

    Investigadora predoctoral

  • Vergara Marmol, Xavier

    Técnico de campo

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