La digitalización del riego y la fertirrigación gana terreno en el campo catalán gracias a una red demostrativa impulsada por el IRTA

El proyecto demostrativo IrriPAS ha desplegado una red de explotaciones agrarias en toda Cataluña para validar en condiciones reales herramientas de monitorización y apoyo a la toma de decisiones que ayudan a optimizar el uso del agua y de los nutrientes, contribuyendo a una agricultura más eficiente y sostenible

El uso eficiente del agua y de los fertilizantes es uno de los grandes retos a los que se enfrenta actualmente el sector agrario catalán. En un contexto marcado por episodios recurrentes de sequía, la necesidad de adaptarse al cambio climático y el aumento de las exigencias ambientales vinculadas a la calidad del agua, el proyecto demostrativo IrriPAS ha trabajado durante dos años para acercar al sector herramientas y tecnologías que favorezcan una gestión más sostenible del riego y la fertirrigación.

El proyecto ha creado una red demostrativa de explotaciones agrarias distribuidas por toda Cataluña con el objetivo de mostrar, validar y transferir prácticas alineadas con el modelo de Producción Agraria Sostenible (PAS).

La iniciativa ha integrado fincas comerciales, centros experimentales y centros formativos de las principales zonas agrícolas del país, incluyendo el Pla de Lleida y Les Garrigues, el Camp de Tarragona, las Terres de l’Ebre, el Maresme, el Gironès y el Pirineo. Esta implantación territorial ha permitido evaluar las tecnologías en una amplia diversidad de cultivos, sistemas de riego y condiciones agronómicas reales.

Una red de referencia para la gestión eficiente del agua y los nutrientes

A lo largo del proyecto se han desplegado o reforzado sistemas de monitorización basados en sensores de humedad del suelo, microtensiómetros de planta, contadores inteligentes de consumo de agua, sensores de conductividad eléctrica, sondas de succión para el seguimiento de los nutrientes y herramientas digitales de apoyo a la toma de decisiones como IrriDesk. Estas tecnologías permiten conocer con precisión las necesidades de los cultivos y ajustar el riego y la fertilización a partir de datos objetivos obtenidos directamente en campo.

La red ha incluido cultivos tan diversos como el albaricoquero, el melocotonero, el pistachero, el manzano, la vid, el avellano, los cítricos, los cultivos hortícolas, los cereales extensivos y los forrajes. En algunos casos, las actuaciones se han orientado a problemáticas específicas, como la gestión del riego en suelos salino-sódicos, el seguimiento de la fertirrigación o la evaluación del uso de agua regenerada en cultivos sensibles a la salinidad.

Lo vemos con más detalle:

En las comarcas del Pla de Lleida y Les Garrigues, el proyecto ha trabajado en cultivos como el albaricoquero, el melocotonero, el paraguayo, el manzano, la vid y el pistachero. En estas explotaciones se han desplegado sensores de humedad del suelo, contadores inteligentes de consumo de agua, microtensiómetros de tronco y herramientas digitales de apoyo a la toma de decisiones como IrriDesk, que permiten programar el riego a partir de datos obtenidos directamente en campo. En algunos casos, como una finca de paraguayo de Aitona, también se han estudiado problemáticas específicas relacionadas con la salinidad del suelo y la baja capacidad de infiltración del agua, complementando el seguimiento con análisis de suelo y hoja y muestreos para caracterizar el comportamiento hídrico del suelo.

El proyecto también ha tenido una importante dimensión formativa. En la Escuela Agraria de Alfarràs, por ejemplo, el alumnado ha participado directamente en la instalación de los equipos de monitorización, la toma de muestras y el seguimiento de los cultivos, adquiriendo conocimientos prácticos sobre sensórica y programación del riego basada en datos.

En el Camp de Tarragona se han desarrollado experiencias orientadas a evaluar la gestión del riego en contextos de uso de agua regenerada. En parcelas de avellano y viñedo del Alt Camp, así como en el Instituto de Horticultura y Jardinería de Reus, se han instalado sensores de conductividad eléctrica, tensiómetros y sistemas de seguimiento de la fertirrigación para estudiar los posibles efectos de la salinidad en cultivos especialmente sensibles y generar conocimiento técnico útil para agricultores y asesores.

En las Terres de l’Ebre, la finca experimental de cítricos del IRTA ha incorporado nuevas herramientas de monitorización de la planta y del suelo, incluyendo microtensiómetros de tronco y sondas de succión a distintas profundidades, con el objetivo de lograr una gestión más precisa del riego y de los nutrientes.

Las actuaciones también se han extendido al Maresme, donde la Escuela Agraria de Cabrils ha reforzado sus infraestructuras para el seguimiento de la fertirrigación mediante sondas de succión, dispositivos de captación de drenajes y caracterización de los suelos; al Gironès, con diversas experiencias en cultivos de maíz regados por goteo, aspersión y pívot; y al Pirineo, donde se ha monitorizado una pradera de siega con alfalfa para estudiar la disponibilidad de agua en sistemas forrajeros de montaña.

Además de las explotaciones comerciales, el proyecto ha contado con la participación activa de escuelas agrarias y centros de formación, donde el alumnado ha colaborado en la instalación de sensores, la gestión de datos y su seguimiento, favoreciendo así la transferencia de conocimiento hacia los futuros profesionales del sector.

Transferir conocimiento para acelerar la adopción de nuevas tecnologías

Uno de los principales objetivos de IrriPAS ha sido convertir estas explotaciones en espacios demostrativos de referencia para el sector. Para lograrlo, el proyecto ha impulsado jornadas técnicas, actividades formativas, demostraciones prácticas y herramientas digitales de divulgación, entre las que destaca un mapa interactivo que permite consultar la información técnica de las distintas explotaciones de la red.

La colaboración con cooperativas, asociaciones de defensa vegetal (ADV), comunidades de regantes, empresas y centros educativos ha contribuido a ampliar el alcance territorial de las actuaciones y a favorecer el intercambio de conocimiento entre agricultores, técnicos e investigadores.

Ana Pelechá, técnica del IRTA y coordinadora del proyecto, considera que «IrriPAS ha permitido crear una red de explotaciones demostrativas distribuidas por toda Cataluña, validando en condiciones reales de campo herramientas de monitorización y apoyo a la toma de decisiones para la gestión del riego y la fertilización. Los resultados obtenidos generan una base sólida para avanzar hacia una agricultura más sostenible, basada en datos y adaptada a los retos futuros del regadío».

Las conclusiones del proyecto muestran que la integración de sensores de suelo, planta y consumo de agua, combinada con herramientas digitales de apoyo a la toma de decisiones, facilita una gestión más precisa de los recursos disponibles y contribuye a mejorar la eficiencia en el uso del agua y de los nutrientes. Asimismo, la experiencia ha demostrado la viabilidad de implantar sistemas de monitorización y comunicación en tiempo real en explotaciones agrícolas de características muy diversas.

Los resultados obtenidos proporcionan nuevas herramientas para que agricultores y técnicos puedan afrontar con mayores garantías los retos derivados de la escasez hídrica, el aumento de los costes de los fertilizantes y las exigencias ambientales asociadas a la producción agraria del futuro.


Actuación del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 cofinanciada por:

Ministerio de Agricultura

PUBLICADO EL

9 de octubre de 2026

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