BEEF_LESS_STRAW demuestra que es posible sustituir hasta la mitad de la paja de la cama por compost madurado y valida nuevas fuentes de fibra y herramientas digitales para mejorar la resiliencia de las explotaciones.
Se trata de conseguir soluciones para reducir la dependencia de la paja, un recurso cada vez más escaso y costoso, manteniendo la productividad y el bienestar animal.
La paja es uno de los recursos más importantes en el engorde de terneros en Cataluña. Se utiliza tanto en la alimentación de los animales, donde aporta la fibra necesaria para garantizar una buena salud digestiva, como en los corrales, donde actúa como material de cama y contribuye al confort y al bienestar animal. Sin embargo, su disponibilidad es cada vez más incierta. La sequía de los últimos años, la reducción de la producción cerealista y la creciente competencia de otros sectores que también utilizan este material han provocado un fuerte incremento de los precios y han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de un modelo altamente dependiente de la paja.
Con el objetivo de dar respuesta a este reto, BEEF_LESS_STRAW, un proyecto innovador llevado a cabo por un Grupo Operativo, ha trabajado durante dos años para identificar estrategias que permitan reducir esta dependencia sin comprometer el rendimiento productivo, el bienestar de los animales ni la sostenibilidad ambiental de las explotaciones. El proyecto ha sido coordinado por ASOPROVAC Cataluña, con la participación de Agropecuària Montgai, Bovifont, Nanta, Sinual, bonÀrea y el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA).
El proyecto se estructuró en torno a dos grandes objetivos. Por un lado, reducir la cantidad de paja utilizada en la alimentación de los terneros manteniendo una adecuada salud digestiva y garantizando el bienestar animal. Por otro, reducir el consumo de paja en los corrales mediante la reutilización de compost producido a partir de las deyecciones ganaderas, impulsando al mismo tiempo modelos de economía circular y reduciendo las emisiones asociadas a la gestión del estiércol.
Este enfoque responde a una realidad específica del sistema productivo catalán. En las explotaciones intensivas de vacuno de engorde, la paja es a la vez un alimento y un material de cama, de manera que cualquier cambio en un uso tiene efectos sobre el otro. Por ello era necesario estudiar ambas funciones de forma conjunta.
Los resultados muestran que una mezcla formada por un 50 % de paja y un 50 % de compost madurado puede utilizarse como material de cama en determinadas fases del engorde sin afectar negativamente al crecimiento de los animales ni a los principales indicadores de bienestar. Esta estrategia permite reducir de manera significativa el consumo de paja y, al mismo tiempo, valorizar recursos generados dentro de la propia explotación.
Los ensayos también han puesto de manifiesto que la sustitución total de la paja por compost no es recomendable de forma generalizada, especialmente en animales jóvenes o durante periodos climáticos desfavorables, ya que puede afectar a la limpieza de los animales y reducir su tiempo de descanso.
Además, la reutilización del compost mostró ventajas ambientales relevantes, con una mejora del reciclaje de nutrientes y una reducción de las emisiones de amoníaco en comparación con los sistemas convencionales.
En lo que respecta a la alimentación, el proyecto ha confirmado el papel esencial de la paja como fuente de fibra física efectiva para mantener una correcta función digestiva de los terneros.
Los investigadores evaluaron diferentes estrategias alternativas, entre ellas el uso de pellets de pienso de mayor diámetro y nuevas fuentes de fibra. Los resultados indican que aumentar el tamaño de los pellets no es suficiente para sustituir las funciones que desempeña la paja dentro del sistema digestivo de los rumiantes.
En cambio, la evaluación de forrajes alternativos, como diferentes variedades de festuca y de Panicum, ha mostrado resultados prometedores. Estas fuentes permitieron mantener los niveles de consumo y crecimiento de los animales y, en algunos casos, incrementaron la actividad de rumia, uno de los principales indicadores de salud digestiva.
BEEF_LESS_STRAW también ha incorporado herramientas digitales para mejorar el seguimiento de los animales en condiciones comerciales. El proyecto ha validado sistemas de monitorización mediante cámaras e inteligencia artificial capaces de registrar de manera continua el comportamiento de los terneros, especialmente aspectos relacionados con el descanso, la actividad y la rumia.
Estas tecnologías permiten detectar cambios asociados a problemas de salud o bienestar y aportan información objetiva para evaluar nuevas estrategias de manejo en las explotaciones.
En conjunto, los resultados de BEEF_LESS_STRAW demuestran que el sector dispone de alternativas reales para reducir la dependencia de un recurso cada vez más escaso y costoso como la paja.
La responsable científica del proyecto y jefa de programa en el IRTA, Maria Devant, lo define así: «BEEF_LESS_STRAW ha permitido avanzar hacia modelos de producción más resilientes, capaces de reducir la dependencia de la paja sin perder productividad y manteniendo el bienestar animal, además de valorizar mejor los materiales generados dentro de las propias explotaciones. Esta es una línea estratégica para el futuro del sector bovino».
Actuación del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 cofinanciada por:
Jefa de Programa/ Investigadora en Producción de terneros de engorde