La poda totalmente mecanizada reduce costes al olivar tradicional, pero con efectos desiguales sobre la producción

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El IRTA ha participado, junto con tres cooperativas oleícolas y la Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña (FCAC), en el grupo operativo OLIV.PODA_COOP

Durante tres campañas, el estudio ha puesto a prueba por primera vez, con un diseño experimental riguroso, la denominada «poda totalmente mecanizada» en olivares tradicionales de Cataluña, comparándola con el sistema manual convencional

La poda es una de las operaciones de cultivo con mayor impacto sobre la productividad del olivar: junto con la cosecha, supone más del 70 % de los costes productivos. La poda totalmente mecanizada (conocida también como «Poda Aragonesa 4.0») es una técnica registrada y desarrollada de forma empírica por una empresa viverística de Caspe (Teruel), que se ha ido extendiendo durante los últimos años a plantaciones comerciales de Aragón, Andalucía, la región italiana de Bari, Portugal y Cataluña, gracias a la buena respuesta vegetativa y productiva observada sobre el terreno. Hasta ahora, sin embargo, no se había realizado ninguna evaluación científica.

Para cubrir este vacío, el IRTA y los socios del grupo operativo (Agrícola del Camp Santa Bàrbara SCCL, COSELVA y Unió Fruits SCCL como empresas beneficiarias) establecieron en febrero de 2024 tres ensayos de campo en zonas y variedades representativas del sector oleícola catalán: en Coselva (La Selva del Camp), con la variedad ‘Arbequina’ en regadío; en Olis Santa Bàrbara (Montsià), con la variedad ‘Morrut’ en secano; y en Unió Fruits (Flix), con la variedad ‘Empeltre’, en regadío. En cada parcela se comparó la poda mecánica con la poda manual siguiendo un diseño en bloques al azar, con al menos cinco repeticiones de diez olivos por sistema. El técnico Juan Francisco Hermoso, como responsable del proyecto por parte del IRTA, plantea cuál es el reto:

Esta técnica sustituye la poda manual por una mecanización completa del proceso: reduce el tiempo, la mano de obra y optimiza el manejo del árbol. Pero… ¿Seremos capaces de mantener la producción a medio plazo? ¿Funciona en las plantaciones tradicionales de Cataluña?

Un ahorro claro, pero una producción condicionada

El resultado más consistente y homogéneo del proyecto es la reducción del tiempo y del coste de poda con el sistema mecánico, observada en los tres ensayos a lo largo de las tres campañas (2024-2026). En Unió Fruits, las horas de poda por hectárea se redujeron de unas 19 a solo 3, y el coste pasó de 457 €/ha con poda manual a 273 €/ha con poda mecánica. En Olis Santa Bàrbara, la reducción fue de 38 a 3,6 horas/ha, con un coste que descendió de 763 a 337 €/ha. Y en Coselva, donde la intensidad de poda manual era más elevada por tratarse del marco de plantación más denso, las horas se redujeron de 54 a 4 por hectárea, y el coste, de 860 a 339 €/ha.

Cuando se tiene en cuenta no solo el coste de la poda, sino también la producción de aceite obtenida en la cosecha de 2025, el balance varía según la parcela. En Unió Fruits, la producción con poda mecánica resultó inferior a la manual, lo que se tradujo en un aumento del 15 % en el coste por kilogramo de aceite respecto al sistema tradicional. En Olis Santa Bàrbara, en cambio, la producción no presentó diferencias significativas entre tratamientos, mientras que el coste del sistema mecánico se redujo un 8 %. Y en Coselva (el marco de plantación más intensivo de los tres) es donde el efecto resultó más favorable, con una cierta tendencia al aumento de la producción de aceite y una reducción de costes del 28 %.

En cuanto a la calidad, ni las características morfológicas y comerciales de los frutos (peso, relación pulpa/hueso, índice de madurez, rendimiento graso, entre otras) ni las características organolépticas del aceite elaborado en la planta piloto de Olis de Mas Bové mostraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos sistemas de poda en la cosecha de 2025.

Los resultados deben interpretarse, además, teniendo en cuenta la fuerte sequía que marcó el proyecto, especialmente durante 2024 y 2025: la primera campaña no tuvo cosecha en ninguno de los tres ensayos, y el escaso crecimiento vegetativo del segundo año impidió podar las parcelas de Santa Bàrbara y Flix en 2025. Los datos de teledetección recogidos con dron, combinados con medidas de potencial hídrico de tallo en campo, confirmaron que los olivos con poda manual (de copa más grande) presentaban un estrés hídrico superior en condiciones de secano, un patrón que no se observó en la parcela de regadío.

Transferencia de resultados en Cataluña y más allá

Durante 2025 y 2026, el IRTA y los socios del grupo operativo han organizado siete jornadas técnicas y actividades de transferencia para dar a conocer los resultados del proyecto al sector productor. Entre estas actuaciones destacan las sesiones celebradas en La Selva del Camp y en la finca Mas del Víctor (Coselva), así como las visitas técnicas de profesionales y grupos procedentes de la Comunidad Valenciana y de universidades italianas, que se desplazaron hasta estas instalaciones para conocer de primera mano el proyecto y los ensayos de campo. Asimismo, los resultados del proyecto se han presentado en diversos foros internacionales, como el Seminario de Campo del Olive Center de la Universidad de California en Davis (Estados Unidos) y una microcredencial universitaria de la Universidad de Córdoba centrada en técnicas de poda del olivo, en la que miembros del equipo se desplazaron para participar y exponer los avances obtenidos.

En este vídeo explicativo podréis conocer más de cerca el proyecto:

Actuación del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 cofinanciada por:

Ministerio Agricultura

PUBLICADO EL

21 de septiembre de 2026

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