Nueva versión del logo de la fundación CREDA
Con motivo de su vigésimo aniversario, la fundación del Centro de Investigación en Economía y Desarrollo Agroalimentario, el CREDA, creado en el año 2005 con el apoyo del IRTA y la UPC, presenta una nueva imagen y reorganiza su investigación en tres grandes áreas para acercar la economía agroalimentaria a la sociedad.
El CREDA (Centro de Investigación en Economía y Desarrollo Agroalimentario) ha renovado su identidad visual coincidiendo con su vigésimo aniversario. Se trata de una fundación de investigación adscrita a la Universitat Politècnica de Catalunya – Barcelona Tech (UPC) y al Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA), creada en 2005 con el apoyo de estas instituciones. Ahora, el CREDA presenta un cambio de imagen bajo un nuevo lema que resume su misión: «El puente entre la investigación agroalimentaria y la sociedad».
Con sede en el campus de la UPC en Castelldefels, el CREDA se ha consolidado a lo largo de estas dos décadas como un referente en el análisis económico y social del sector agroalimentario. La nueva imagen no supone una ruptura con la trayectoria del centro, sino que quiere reflejar visualmente el trabajo realizado durante veinte años y su evolución hacia una identidad más contemporánea, versátil y coherente con su misión. Dentro de su consorcio con el IRTA, el CREDA cuenta actualmente con un equipo multidisciplinar de investigadores, consultores y técnicos especializados en economía, agroalimentación y ciencias ambientales que conforman el programa Economía Agroalimentaria, con un alcance transversal que aborda temas propios de la actividad productiva en nuestras tres áreas de actividad: animal, vegetal e industrias alimentarias.
El director del CREDA desde su fundación, Chema Gil, destaca que el nuevo lema «refleja la responsabilidad de que la investigación no se quede solo en las revistas y publicaciones, sino que traspase estas fronteras para llegar a las personas que toman decisiones que afectan a lo que comemos». «Hoy, podemos decir que hemos cumplido con nuestro compromiso, pero todavía nos queda trabajo», añade Gil, para quien conseguir un sistema más justo y respetuoso con el medio ambiente pasa por «seguir innovando y colaborando con la misma vocación de servicio» con la que nació el centro.
Para el IRTA, que impulsa esta fundación junto con la UPC desde hace veinte años, el nuevo posicionamiento del CREDA refuerza un espacio de investigación compartido que conecta el conocimiento científico con la toma de decisiones a lo largo de toda la cadena agroalimentaria.
Vídeo de presentación de la nueva imagen (fuente: LinkedIn CREDA)
El CREDA tiene la voluntad de convertirse en un centro de referencia que acerque el estudio de la economía agroalimentaria y el desarrollo rural a todas las personas que deben tomar decisiones en este ámbito, ya sea la administración, las empresas o la ciudadanía, y generar un impacto en sus hábitos de consumo.
Para conseguirlo, el CREDA ha repensado sus tres áreas de investigación principales:
Esta área analiza la competitividad de las cadenas agroalimentarias en su conjunto, desde la producción hasta el consumo. Así, mediante la combinación de economía, psicología y ciencias del comportamiento, el CREDA analiza cómo se forman los costes y los precios a lo largo de la cadena, qué factores impulsan o frenan la adopción de innovaciones, y cómo motivar las decisiones de compra de los consumidores. Además, dentro de esta área también se estudia el desperdicio alimentario que se genera tanto en la producción como en los hogares, de manera que se detectan las causas y se proponen posibles soluciones.
El objetivo general del área de Economía de los Mercados Agroalimentarios es contribuir al desarrollo de cadenas más eficientes, competitivas y alineadas con las preferencias y valores de la sociedad actual.
La segunda línea de investigación del CREDA evalúa cómo las innovaciones, las políticas y las estrategias empresariales pueden contribuir al desarrollo de sistemas alimentarios más sostenibles, saludables, equitativos y resilientes. Para conseguirlo, este análisis comprende seis dimensiones clave:
Mediante metodologías de estudio como los modelos a escala y el uso de evidencia empírica detallada, el área de Sostenibilidad de los Sistemas Alimentarios pretende generar un apoyo concreto para la toma de decisiones de los actores públicos y privados.
La última área de investigación se basa en estudiar los efectos económicos, sociales y ambientales de las intervenciones públicas sobre los sistemas agroalimentarios y los territorios rurales. Por medio de la evidencia científica, el CREDA diseña, implementa y evalúa políticas más eficaces y sostenibles que puedan ofrecer a gobiernos e instituciones un conocimiento completo sobre las consecuencias reales de sus decisiones.
Así, la línea de investigación de Análisis del Impacto de las Políticas Públicas combina el análisis empírico y la modelización económica para proporcionar conocimiento sobre las políticas de inversión pública en investigación y desarrollo (I+D), de mitigación, de seguridad alimentaria, sobre la gestión de recursos o las regulaciones ambientales, entre otras.
A lo largo de los próximos meses, el CREDA irá desplegando su nueva identidad de manera progresiva en todos los canales y materiales del centro, tanto digitales como físicos. De momento, ya podéis ver la nueva imagen del CREDA en la web: creda.es