
Medio centenar de profesionales del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) se han encontrado esta semana para poner en común el trabajo que realizamos en torno al agua y la producción de alimentos en Cataluña.
Representan los grupos de investigación que trabajan en este ámbito desde la mayoría de las más de veinte localizaciones del IRTA en el territorio catalán. Y su actividad está cada vez más marcada por la escasez de agua, que en las últimas décadas se ha convertido en una realidad en Cataluña, en especial en la mitad este del territorio.
«En Cataluña producimos alrededor del 40% de los alimentos que consumimos, y lo que nos limita es, sobre todo, la disponibilidad de agua, así como la disponibilidad de suelo agrícola», ha recordado Jaume Casadesús, investigador del programa de Uso eficiente del agua en la agricultura y coordinador de uno de los actuales ocho objetivos estratégicos del IRTA, dedicado, a justamente, a la optimitzación de la gestión del agua para usos agrícolas.
Una mirada cada vez más holística
Sin embargo, como ha remarcado Casadesús, la investigación del IRTA en torno al agua no se centra solo en la agricultura, el riego y el mundo rural, sino que cada vez tiene una mirada más holística y transversal que engloba también las zonas urbanas.
Así ha quedado patente cuando se han ido poniendo en común las investigaciones y la innovación relacionadas con el agua que se llevan a cabo desde las tres grandes áreas en las que se organizan nuestros diecisiete programas científicos: vegetal, animal y de industrias alimentarias.

Desde estas tres áreas, en el IRTA acompañamos al sector agroalimentario y al territorio catalán para la resiliencia y la sostenibilidad de la agricultura, la ganadería, la acuicultura y las industrias alimentarias, y el agua es un recurso clave en todas estas actividades.
Desde cómo gestionar el viñedo o los arrozales, hasta utilizar agua regenerada para el ganado; desde asesorar personalmente a las comunidades de usuarios o de regantes, hasta analizar los microplásticos del agua o cuantificar la huella hídrica, nuestro trabajo en torno al agua es amplio e intenso, y queremos compartirlo con las administraciones y las empresas para avanzar juntos en la transformación de los sistemas alimentarios ante los grandes retos globales.
Todo ello, con un propósito final: que la forma en que nos alimentamos fomente tanto el bienestar de las personas como el de los cultivos, los animales y el planeta.
Por ello, este encuentro también ha sido un punto de partida para organizar, el próximo otoño, una jornada de intercambio con representantes del sector agroalimentario y de las organizaciones gubernamentales. Pronto os facilitaremos más información.