
Esta semana se ha declarado un nuevo brote de dermatosis nodular contagiosa en una explotación del Alt Empordà en la que el rebaño estaba parcialmente vacunado y los animales no vacunados se infectaron. Ante el nuevo brote en el Alt Empordà, Enric Vidal, investigador del programa de Sanidad animal del IRTA-CReSA y portavoz del Comité Científico en DNC, constata que el nuevo caso de DNC demuestra que el virus «sigue circulando» y que, por lo tanto, «tanto la vacunación como la declaración de nuevos casos continúan siendo fundamentales para la erradicación de la DNC en Cataluña, también cuando las lesiones aparecen en rebaños ya vacunados».
Desde la declaración del primer caso de DNC en la península, el 4 de octubre, el Comité Científico en DNC se ha reunido en más de una veintena de ocasiones para estudiar el brote y dar apoyo al Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación. El comité ha contribuido a controlar y contener la enfermedad, sobre todo en momentos especialmente importantes como el inicio del brote o la definición de la estrategia de vacunación.
El Comité Científico en dermatosis nodular contagiosa, coordinado por el IRTA-CReSA, está formado por investigadores y técnicos del IRTA-CReSA y de la UAB especializados en anatomía patológica y epidemiología veterinaria. Lo integran Mariano Domingo, Natàlia Majó, Enric Vidal, Cristina Lorca, Carles Vilalta, Alberto Allepuz, Lola Pailler, Francisco Domenes y Osvaldo Fonseca. Además, el comité cuenta con el apoyo periódico de investigadores internacionales expertos en DNC que han trabajado en brotes de otros países europeos donde también está presente la enfermedad. En concreto, han recibido el asesoramiento de Yolanda Bigonneau, del Servicio Veterinario de Córcega; Stefano Cappai, del Istituto Zooprofilattico Sperimentale della Sardegna; y Kris de Clerq, uno de los máximos expertos a nivel mundial en DNC.

Durante estos dos meses, el comité ha estado desarrollando estudios epidemiológicos de los brotes de DNC que incluyen el análisis de cada nuevo foco. En concreto, se ha analizado la información procedente de las granjas confirmadas, como la cantidad de animales con lesiones compatibles, el número de nódulos de cada animal afectado, la edad de dichas lesiones y el análisis en laboratorio de algunas muestras. Todo ello se ha llevado a cabo con el objetivo de disponer de una visión completa de cada uno de los brotes. Además, estos estudios epidemiológicos se han complementado con otras investigaciones, como el estudio de los movimientos de bovinos entre granjas.
En paralelo, el CC en DNC también está trabajando en otros aspectos, como el aislamiento del virus en las instalaciones de alta contención biológica del IRTA-CReSA con el objetivo de poder secuenciar su genoma. Asimismo, se han realizado dos estudios de seguimiento de la respuesta vacunal, en la granja de las instalaciones del IRTA Monells (EVAM) y en una granja del Vallès Oriental, en los que se han tomado muestras de sangre para comprobar la viremia, la producción de anticuerpos y la respuesta inmunitaria celular, y, al mismo tiempo, muestras de hisopos oral y nasal para valorar la excreción del virus vacunal.
La DNC es una enfermedad causada por un capripoxvirus, similar a los virus de la viruela ovina y caprina, que afecta exclusivamente a bovinos y búfalos. Se transmite principalmente por picaduras de insectos y provoca lesiones cutáneas nodulares, fiebre y una disminución de la producción de leche y carne. En Europa está catalogada como categoría A, una clasificación que obliga a la declaración de los casos y a la erradicación de la enfermedad. Esto conlleva, entre otras medidas, el sacrificio de todos los animales que forman parte de la explotación del animal infectado.
Cabe recordar que esta enfermedad solo afecta a bovinos y búfalos y no supone ningún riesgo para las personas ni para otras especies animales. Además, la leche y la carne de animales infectados no entran en la cadena alimentaria y, incluso en un caso hipotético, no tendrían ningún impacto en la salud humana.